Recibir un niño abordo, solo o acompañado, es una misión de confianza. Desde hace 60 años Air France adapta entretenimiento, comida y confort para que el viajar sea para los niños, todo un placer.
Bebe abordo
Desde 1951, Air France cuida a los bebés con la instauración de un servicio familiar sobre la ruta París-Dakar, con sobrecargos especializados y cunas abordo. Más tarde, la compañía UTA contrata sobrecargos-niñeras, diplomadas de la escuela de Puericultura de la Facultad de medicina de París, que se destacan por su uniforme “Empereur”. En 1984, mesas para cambiar pañales y cunas están a disposición de los padres que viajan con su bebés en los A300 y B747. Al igual que los otros niños, los más pequeños tienen hoy en día acceso – en el marco del programa “Planète Bleue” – a una gama de servicios adaptados, especialmente sobre los vuelos de largo alcance: cunas (con reserva), mesas para cambiar pañales, acompañamiento de asistentes-familia.
“Air Navidad”
Juegos que se regalan abordo, objetos publicitarios, maquetas de avión vendidas en las tiendas... Generaciones de niños soñaron con los juguetes inspirados por Air France, especialmente las maquetas de avión: la del Concorde o la del Boeing 747, y antes, las del Couzinet “Arc-en-ciel” y del Caravelle.
Otro símbolo es el camión Air France. En los años 50, las replicas de los modelos Chausson que operaban entre Los Inválidos y Orly fueron de gran éxito. Tampoco hay que olvidar las numerosas muñecas y figurillas, distribuidas abordo durante los años 60 o el Juego de la sobrecargo. En 1954, este juego educativo – distribuido en las tiendas– enseñaba a los niños las especificidades del trabajo de sobrecargo y haciéndoles descubrir los países operados por la Compañía
Niños del mundo
Más allá de su trabajo como transportista aéreo, que liga la compañía con las poblaciones del mundo entero, Air France se compromete en favor de la niñez. En 1992, la Fundación Air France es creada para ayudar a los niños victimas de catástrofes naturales, de conflictos políticos, de enfermedades y de la pobreza.
Desde entonces, 500 proyectos fueron apoyados (reconstrucciones de escuelas en América del Sur y de centros de formación en Manilla, creación de talleres de expresión artística en los suburbios de Marsella...) y fueron más de 600.000 los niños que beneficiaron de dichos proyectos.
http://fondation.airfrance.com
“Enlatado”
Con más de treinta años de intervalo, la vida diaria de Air France es filmada a través de los ojos de un niño. En 1956, “L’enfant au fennec” sale sobre las pantallas parisinas. Tres años después de la instalación de la Compañía al sur de París en Orly, el documental cuenta las tribulaciones de un niño en los entresijos del aeropuerto. Luego, en 1991, la primera campaña de publicidad institucional para la televisión y el cine se ve puesta bajo el signo del Principito. Concebido por Allan Van Rijn, el anuncio mezcla sueños de niño y escenas ordinarias de la vida del personal.
“Por favor, dibujame un avión”
Recuerdan al narrador del Principito: decepcionado con los adultos que le aconsejaron dejar de lado sus dibujos de serpientes boas para interesarse en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. ¿Será la influencia de Saint-Exupéry? Air France siempre le ha dado toda la atención a la mirada de los más jóvenes, organizando concursos de dibujo. Así es como en los años 1930 y de la iniciativa de la Compañía, un diario para niños (Benjamín) lanza varios de estos concursos. En 1982, los niños del mundo entero se ven convidados a imaginar al Principito. Una joven Japonesa se gana el primer premio: un viaje en Concorde.